Del río Noguera Ribagorzana al pic de Sant Alis
Puyata/pujada/subida al punto más alto del Montsec. El pic de Sant Alís por su vertiente noroeste. Un puertarraco de más de 27 kilómetros de longitud con un desnivel positivo que supera los 1300 metros. ¡Palabras mayores!
La sierra del Montsec, serrada literalmente por los ríos Noguera Ribagorzana y Noguera Pallaresa, se divide en tres ‘sectores’; Montsec d’Estall, Montsec d’Ares y Montsec de Meiá. Orografía curiosa la de esta zona del ‘pre Pirineo’, a caballo (temazo de Marea) entre las provincias de Huesca y Lleida. La frontera (que palabra más fea), la marca el río Noguera Ribagorzana (por aquello de la Ribagorza), que en el tramo que nos toca se hizo embalse, concretamente embalse de Canelles. A tiro de piedra (cosa que nunca hay que hacer) queda el archiconocido congost de Mont Rebei, con sus aún más famosas escaleras de Montfalcó. Será por datos…
Prácticamente el 90% de la subida se hace por ‘asfalto’. Lo pongo entre comillas, porque hay tramos en los que no está en muy buenas condiciones. Si te animas a pedalear con la bici de carretera, subirás sin problema, pero no te aconsejo deshacer el camino y bajar por el mismo sitio. Si que podrías hacer tu ruta circular bajando hacia Àger, previo paso de un pequeño tramo de tierra. Aclarado esto, para BTT o bicicleta de gravel, es una subida y bajada perfecta.
En cuanto a la pendiente, se podría dividir el puerto en dos tramos, ya que vas a tener una más que considerable bajada dentro del perfil general de la subida (que académica me ha quedao esta frase).
Un primer tramo de nueve kilómetros y medio de ascensión por encima del 5% de media, te lleva al paso del pueblo de Castellnou de Montsec, que parece estar enclavado en mitad de la nada. El sitio es precioso, eso sí, pero casca el sol de narices, aún estando por encima de los mil metros de altitud. Recuerdo sufrirlo en el mes de septiembre, con la boca seca y sudando como un pollo (no le llego a ver el sentido a esta expresión, pero la uso bastante). Subir a las tres de la tarde, con la comida en la garganta, igual no ayudó mucho tampoco. ‘Haber estudiao’. En esto de la bici, se queman neuronas al mismo ritmo que calorías, que le vamos a hacer.
Tras una bajada, con un pequeño repecho entre medias, llegas a los alrededores de la localidad de Sant Esteve de la Sarga y encaras el segundo tramo de subida del puerto.
Aquí vas a tener zonas de pendiente algo más altas, sin llegar a ser duras del todo, tampoco asustarse. Podrás estirar las patas con otra bajada, mucho más corta que la anterior pero algo más cañera (cosa que si vuelves por el mismo sitio, se va a convertir en un repecho bastante cabrón). Pisarás tierra, una vez que llegues al desvío del observatorio astronómico del Montsec, poco antes de llegar a los 24 kilómetros de ascensión, para terminar coronando el puerto con unas vistas brutales a 360 grados.
No recuerdo cruzarme con mucha gente, más allá de varios parapentes volando y otros preparados para ello. Resulta que desde Àger es un acceso relativamente fácil para coger altura con el coche, y el parking del alto de Ares se ha convertido en una zona muy popular en la que despegar y disfrutar volando. Me mola mucho decir (y lo intento cumplir), que mi sitio en el mundo está donde hay más cabras que gente (que no personas, esto es importante). Pues concretamente, en la cima del Montsec d’Ares me encontré con dos ovejas y una señora. Esto es tal cual, aunque supongo que habrían llegado allí por separado. Cabras, ovejas, no vamos a poner pegas que prácticamente es lo mismo.






