De Manzanares el Real al collado de los Pastores
Las míticas ‘Zetas de la Pedriza’. Altimetría de la subida hasta el collado (y mirador) de los Pastores, saliendo del centro de visitantes cercano a Manzanares el Real.
Utilizo la palabra mítico/a cuando escucho o me da por buscar una cosa muchas veces. A parte de esto, me mola como suena la palabra, lo que hace que la use mucho más de lo que debería. Vaya gilipollez te acabo de soltar para empezar el texto, pero bueno, aclarado queda (que lo mismo no le importa a nadie más que a mí).
Míticas o no, lo que está claro es que la subida a las Zetas en BTT es un clásico de la sierra de Guadarrama. Las sube mucha gente. Y también las bajan, porque puedes hacer una circular muy chula enlazando con Cantocochino e incluso añadiendo el sube y baja al alto de la Nava. Una vez que las subí y bajé yo, te diría que puede que sea más un clásico del gravel por el buen estado que tiene el terreno. Una auténtica maravilla para rodar las pistas por estos lares, no me cansaré de decirlo.
El puerto se puede dividir en 4 tramos en lo que a pendiente se refiere, divididos por tres descansillos más o menos largos.
El primer tramo es de asfalto, algo más de un kilómetro de subida hasta llegar al desvío con barrera de la pista forestal que te va a llevar hasta la cima. Lo bueno de estas barreras, es que no vas a tener que preocuparte por los coches que te adelanten o vengan de frente, cosa que para andar en bici es una auténtica maravilla.
El segundo tramo, ya pisando tierra, son algo menos de 4 kilómetros que empiezan a picar para arriba rozando un 7% de pendiente media. Se nota que en este tramo los barrancos y el agua de las lluvias hacen daño al camino porque se ve alguna que otra ‘reguera’ tapada con gravilla. Con todo, se rueda perfectamente. Mirando hacia los lados, se puede entender el porqué del nombre de ‘La Pedriza’. La cantidad de ‘pedrolos’ es más que considerable. Paisaje curioso y bonito a partes iguales.
En el tercer tramo te vienen algo más de dos kilómetros y medio al 7,5% de media. Sube un poquico el nivel en lo que a pendiente se refiere, y ganas en calidad de terreno. De verdad que por estos caminos se podría andar fácilmente con una bici de carretera. Aquí es donde empiezas a dibujar en el mapa, literalmente, las míticas Zetas de las que te hablaba antes. También te darás cuenta de lo que estás subiendo, al abrirse poco a poco el bosque de pinos por el que andas ‘sufriendo’. Las vistas aéreas de este puerto son auténtica crema.
El cuarto y último tramo de esta puyata, es el más duro. Pero no mucho más que los anteriores, no asustarse. No vas a llegar al 8% de media en los poco más de tres kilómetros y medio que te quedan para coronar esta subida madrileña. Más castiza que los MÍTICOS LEÑO. Que lejano se ve todo ese rock urbano, ahora que nos ha invadido el indie (y otras cosas bastante peores).
Todo el camino transcurre a la derecha del río Manzanares. Cosa de la que no tenía ni idea, hasta que me lo contó un señor que me encontré en la cima del collado y mirador de los Pastores. La Bola del Mundo, donde casi nace el río (y se terminan ganando Vueltas a España), se podía distinguir perfectamente valle arriba. El mismo señor, me contó que procedía del Pirineo y echamos un ratico bien majo hablando. No sé cómo llegamos a ello, pero hablando del puerto carretero de Navacerrada, también me dijo que se construyó en los años 60. Me pareció raro y curioso a la vez que fuera tan moderno, pero con ese dato en la cabeza me fui aquel día del lugar, ya que nunca me había dado por buscar información sobre aquello. Escribiendo ahora mismo si me ha dado, y resulta que el puerto data de finales del siglo XVIII. Que importante es contrastar la información siempre, en todo, pero que bonitos son los encuentros con la gente arriba en las montañas también.
Importante también, es dejarse aconsejar en esto de andar en bici por zonas que no conoces. Gracias @biciemotion por la recomendación.






