De Bescós de la Garcipollera a la punta de la Selva
Estás en Bescós, localidad perteneciente al municipio de Jaca en el valle de la Garcipollera. Se encuentra en la parte baja del río Ijuez. Río que ya no traga ruedas de molino (te he colado la canción de más abajo), ya que antiguamente había una harinera. A la izquierda del pueblo, sale la pista que sube hasta el monte del Aposol. Ahí empieza el puerto.
El pueblo se ha ido abandonado progresivamente desde 1961 debido a que, tanto sus edificaciones como tierras de cultivo, fueron expropiadas con motivo de la construcción del embalse de Yesa. Lo curioso es que el embalse queda a más de 40 kilómetros al oeste, pero era necesario la reforestación de pino en la zona para frenar las posibles venidas de agua con restos erosionados por la Canal de Berdún. Esto cambió por completo el aspecto y la vida de este territorio.
Actualmente, al lado de las ruinas del antiguo pueblo se mantiene un núcleo de población formado por las casas de los trabajadores del Centro Experimental de Explotación Ganadera y del guarda forestal. En los alrededores también hay una piscifactoría.
El terreno está en perfecto estado de principio a fin. Igual un poco menos visible en el último tramo de la subida, pero perfectamente ciclable.
La primera parte del puerto es la más dura en lo que a pendiente se refiere, sobre todo los tres primeros kilómetros. Dejando atrás la zona de las Costerazas y la cantera del Paco, la pendiente desaparece una vez pasado el desvío de la ermita de la Virgen de Iguácel, hasta cruzar el barranco de San Juan. Esta zona es muy abierta, dejando unas vistas de la leche.
En la última parte del puerto, más o menos cuatro kilómetros de subida, la pendiente vuelve a subir pero no en exceso. Haces un giro a la derecha cuando te encuentras con la pista de Cenarbe y afrontas la última parte de la subida hasta llegar a la Punta de la Selva, que es la cima del puerto. A lo lejos aparece la peña Oroel. ¡Buena foto tienes aquí!
Cenarbe fue otra de las poblaciones afectadas por la reforestación de pino. Más abajo, ya en el valle del Aragón, se encuentra el bonito puente de Cenarbe, por donde sigue pasando el mítico Canfranero.











