Distancia
15,7 km
Desnivel
1.258 m
Pendiente media
8 %
Km más duro
12 %
Altura puerto
2.136 m
Nivel puerto
HC
Del río Cinqueta a la Cruz de Guardia
Estás en Sin, localidad que pertenece al municipio de Tella-Sin, en plena Bal de Chistau. Concretamente, estás unos cuantos metros más abajo, en el puente sobre el río Cinqueta de la carretera que te acerca al pueblo, que es donde empieza el puerto.
Puerto largo y constante, perfil Tour de Francia. Sobrepasa los 2.000 metros de altitud y podría pasar fácilmente por una de las míticas ascensiones alpinas de la ronda francesa. Primera parte asfaltada hasta casi llegar a la población de Serveto, donde empiezas a pisar tierra. Ojito que sólo con la subida a Serveto, ya te da para sudar bien. ‘El Marie Blanque aragonés’ (por eso de seguir con las comparaciones), que le llama el Quico de Ciclofactoria.
Como decía antes, durante la subida atraviesas las poblaciones de Sin y Serveto (está sólo la llegas a ver, si no te desvías unos pocos metros), además del despoblado de Señes, donde todavía se pueden ver en pie algunas de sus construcciones. Es una zona no muy turística, cosa que no termino de entender, porque el sitio es chulo de narices (aunque como ciclista ‘lobo solitario’ me parece una auténtica maravilla). Hablando con las vecinas de Serveto, me contaban que en invierno apenas son catorce habitantes. Lástima no llevara una grabadora porque me encontré con una señora que era una enciclopedia andante en lo que al monte se refiere. Menudo mapa tenía en la cabeza.
Por hablar un poco de mi libro, y dentro de la sección de ‘cosas que no le importan a nadie’, me resulta muy curioso releer este texto que escribí hace años, ahora que lo estoy actualizando a principio de 2026. He olvidado completamente la historia de la señora y más aún lo que me contó. Lo de la grabadora va a tener que ser en serio, con lo fácil que es ahora con el móvil. Cuando salgo a andar en bici, me encanta preguntar cosas a la gente que me voy encontrando. Siempre me llevo alguna historia chula a casa. Si eres curioso en ese sentido, y además de eso te mola el Pirineo en general, te recomiendo el libro ‘Siente’, de Enrique Satué.
Volviendo al pueblo, el gentilicio de l@s de Seveto es servetanos. También se les conoce como canelos, aunque no me preguntes su origen porque lo desconozco. Mucha gente aquí, sigue viviendo de la ganadería, y siempre está bien recordar la importancia del respeto al ganado. Muy importante no molestar a las vacas y cerrar siempre las vallas que te encuentres en el camino.
Pisando tierra, vas ganando altura pedaleando a la izquierda del barranco del Mont. La pendiente, como he dicho antes, es alta pero bastante constante. Puerto de los que te sientas, coges ritmo y sin darte cuenta te lo vas merendando (aquí me van a pitar los oídos en algún momento). La panorámica que tienes sobre el valle, ayuda bastante. Vas a pedalear a cielo abierto durante casi toda la subida, así que las vistas que vas a tener la mayor parte del tiempo, van a ser muy aéreas.
Al pasar por el barranco l’Orbar y dejando a un lado el desvío de la punta Bacibosa (buenas rampas aquí), vas a tener un pequeño descansillo. Una vez salvado esto, la pendiente vuelve a subir rondando el 8%. Dejas atrás el refugio de la Turmaquera y el desvío que te baja a Chistén, para llegar a la zona de la Bargasera. Aquí ya tienes todo el ‘pescao’ vendido, así que dedícate a disfrutar. Pedaleando cómodamente por encima de los 2.000 metros de altitud, llegas al collado de la Cruz de Guardia. Es un paso de montaña que conecta la Bal de Chistau con el valle de Bielsa. Lo que sientes y ves al pasar por aquí, es un espectáculo. «¿La ‘ciudad’ de los sueños?» que cantaban los Reincidentes. No sé como describirlo, así que te animo a que te acerques a verlo. La cima del puerto queda un poco más arriba, donde la pista deja de ascender para seguir llaneando hasta el refugio de Pardinas.
















