Del puente de las Guargas al Cuello de Burgasé
Estás en el puente de las Guargas, en la carretera nacional entre Jánovas y Lacort, donde el barranco de Sanchuste desemboca en el río Ara. Ahí empieza el puerto.
Puerto largo, casi 15 kilómetros, con tramos de pendiente alta y terreno algo roto en su parte final que le hacen estar rozando el fuera de categoría. Lo que si es fuera de categoría es la cima del puerto, te vas a sentir un extraño en el paraíso.
El recorrido se hace íntegramente por el valle de la Solana. Enclavado bajo Ordesa, los puntos altos del valle suelen ser un mirador de escándalo del terreno que abarca el Parque Nacional y sus alrededores. Se podría decir que es una de las zonas más desconocidas o menos turísticas (y que gozada para el ciclista) del Pirineo aragonés. Rincones bonitos, curiosos, y con historia, tiene unos cuantos, eso sí.
¡Así que venga, coge tu bici, que yo te acerco a uno de ellos!
La cosa empieza suave, casi llaneando llegas a un segundo puente sobre el barranco de Sanchuste. Aquí la subida empieza a picar. Vas ganando altura, pasando por el despoblado de Giral hasta llegar a la collata del mismo nombre.
Te viene un largo descansillo hasta cruzar el barranco de Las Planas, donde la pendiente vuelve a picar otra vez. Atraviesas los despoblados de Gere y Burgasé y pasado este último es donde el terreno empeora ya hasta llegar a la cima. Aparecen las piedras y toca ir subiendo metros en una zona ‘algo más tecnica’.
Burgasé fue uno de los pueblos del valle de La Solana afectados por la ‘no construcción’ del embalse de Jánovas («la verguenza de Iberduero, las gentes de Chanovás»), ya que sus tierras fueron expropiadas para la repoblación de pinos. Esto es algo bastante habitual en los proyectos hidráulicos de embalses (y que si no te cuentan se suele pasar por alto), donde no sólo se ven afectadas las poblaciones que van a quedar bajo el agua, si no todas las que se encuentran en las sierras más cercanas. Cuando son ‘sierras peladas’ de arbolado, se repueblan para que los sedimentos no lleguen al vaso del embalse y puedan colmatarlo de tierra y piedras antes que de agua. Hoy en día, Burgasé está habitado por un grupo de gente que dan algo de color y vida a este pueblo que a principios de siglo XX contaba con cerca de 200 personas censadas.
Sigues avanzando por las zonas de Comialla y El Cajicar, paralelo al barranco de Las Planas, y tras unas cuantas curvas de herradura llegas al cruce de la vía pecuaria que te lleva a Cajol. Giro a la derecha y último tramo hasta llegar al mirador del Cuello de Burgasé.
¡Ojito a la panorámica que tienes delante! Estás ante un mítico paso de Cabañera del ganado hacía los pastos de Goriz, pasando por la zona de la Rayuala.












