De Palo al tozal de Palo
Subida al tozal de Palo desde el mismo pueblo de Palo, en el mítico valle de La Fueva. Puerto que descubrí ‘de casualidad’. Me quería acercar a conocer la subida vecina a Muro de Roda, y me parecía poco esfuerzo físico el viaje de coche para sólo subir un puerto. Me puse a investigar en el mapa y vi un punto cercano donde las curvas de nivel se empezaban a juntar. Además de eso (y ahora viene lo más importante si buscas subidas en un plano), una línea blanca (de camino) serpenteaba atravesándolas. ¡Premio!
Sólo me quedaba comprobar con el satélite de Google Maps que realmente por allí pasaba un camino o algo parecido. Comprobé también que en su cima había unas antenas, y esto suele favorecer el mantenimiento de las pistas que llegan hasta ellas. Tenía entonces todo claro para ir a registrar la puyata.
De Palo (refiriéndose al pueblo) no conocía absolutamente nada, más allá de que habría pasado alguna que otra vez por la carretera que lo bordea. Esto me dio que pensar, la de pueblos de nuestra comunidad aragonesa que no conozco, y la de pueblos que ni siquiera sabré que existen. Qué bonito reto sería pasar por todos ellos pedaleando.
Volviendo al puerto en el que estamos, la cosa empieza muy suave en lo que a pendiente se refiere. Pedaleas dirección norte por una agradable pista de tierra e incluso te viene un pquelo descenso después de una curva a izquierdas. Pasado este tramo, y después de otra curva (esta vez a derechas), empieza el salseo.
Cuatro kilómetros exactos de ascensión que rozan el 11% de pendiente media. ¡Palabras mayores! Zona muy bonita en la que intercalas curvas de herradura hormigonadas (o cementadas, que aquí nunca me aclaro), con alguna recta larga muy picante. Recuerdo concretamente una en el último kilómetro, con una mezcla de tierra, piedra y cachos de cemento destrozado que te hará pretar el culo si no quieres echar pie a tierra.
Las vistas arriba son una maravilla. Estás prácticamente en la divisoria de los embalses de Mediano y El Grado. Recuerdo sacar unas fotos preciosas a Muro de Roda en la lejanía, la Peña Montañesa, y de la pista del refugio de la Soma con el Cotiella de fondo. “De tierra plana veo el Cotiella, y me siento mejor” que cantan los Au d’Astí (aunque en este caso lo veía de ‘tierra alta’).
Gracias Adrián (otra vez), por recomendarme sacar la gráfica de altimetría de este sitio. Me sacó una sonrisa al recordarlo.





